Es en el corazón de los paisajes dorados de Essaouira, Marruecos, donde hemos instalado nuestras maletas, bañados por la luz brillante, la brisa marina y esa dulzura de vivir tan propia de Marruecos. Para nuestra sesión de fotos, la Villa Primera del Jardín de los Douars se impuso como una evidencia: un marco perfecto para realzar la nueva colección Primavera/Verano 2025 leo & ugo, inspirada en los tonos cálidos del desierto y el sol., y pensada para acompañar tanto las siluetas veraniegas como los vestidos de primavera.

La villa Primera: un escenario cautivador para una colección luminosa

Ubicada en las alturas, la Villa Primera del Jardín de los Douars es un verdadero refugio de paz. Su arquitectura, entre inspiraciones locales y toques contemporáneos, crea una atmósfera íntima y cálida con los colores vibrantes de nuestra colección de moda. Las amplias terrazas bañadas de luz, la piscina que ofrece una vista impresionante y sus jardines invitan a la relajación. Cada detalle ha sido pensado con cuidado, desde el mobiliario con colores hasta los aromas embriagadores de las plantas que la rodean. Pero nuestro viaje no se limitó a los muros de esta suntuosa villa… Essaouira nos atrapó, con sus callejuelas llenas de encanto y su artesanía única.

Essaouira

Una inmersión en la cultura local

Essaouira es una ciudad rica en tradiciones y sabores. Tuvimos la suerte de descubrir el zoco, un laberinto de callejuelas animadas donde se mezclan los aromas de especias, los colores de las alfombras bereberes y el sonido de los artesanos trabajando la cerámica.

Essaouira

Los manjares de Essaouira

Imposible hablar de Essaouira sin mencionar su gastronomía. Nos enamoramos del restaurante Dar Baba, donde degustamos platos tradicionales marroquíes sabrosos y auténticos. Y, por supuesto, no pudimos resistirnos a los beignets sfenj, esas deliciosas dulzuras fritas que se encuentran en cada esquina.

Essaouira

Entre arena y luz: una sesión de fotos fuera de los caminos trillados

A pocos kilómetros de Essaouira, seguimos nuestro instinto. Lejos del bullicio, nos encontramos rodeados de dunas, silencio y una luz casi irreal. Fue allí donde capturamos parte de la colección Primavera/Verano 2025. Nada estaba fijo: solo la naturaleza alrededor y el viento que soplaba en perfecta resonancia con el espíritu de la temporada. Ese momento suspendido nos recordó por qué nos gusta crear: para dar lugar a lo inesperado, al movimiento, a lo que no se puede controlar.

Essaouira

Pero más allá del decorado, fueron sobre todo los encuentros los que hicieron que esta estancia fuera tan especial. Descubrimos mucho más que un lugar magnífico: rostros, historias y una hospitalidad sincera. Estos intercambios, estos compartires, dieron a nuestra escapada una dimensión única, transformando un simple viaje en una verdadera inmersión.